Frente a la ilegalidad, CONSTITUCION.
Son horas dificiles y preocupantes.
En estos momentos oscuros, este blog está con España.

27 de noviembre de 2007

Sputnik

En el capítulo anterior... desvelaba por estos lares una pequeña biografía de los principales artífices de la carrera espacial: von Braun (EEUU) y Korolev (URSS). En el capítulo de hoy podremos saber más acerca del éxito alcanzado por la URSS y Korolev con el programa Sputnik. Damas y caballeros, siéntense y disfruten de la lectura

Capítulo 3: Los inicios de la carrera (1957)

Nos situamos en el año 1957: en este año los periódicos norteamericanos empezaron a hablar de las posibilidades de colocar naves espaciales en la órbita terrestre, e incluso de la posibilidad de que naves tripuladas viajasen a través del espacio. Sin embargo, Estados Unidos no deseaba, aún, gastar millones de dólares en una idea como esta, por lo que el programa ideado por Wernher von Braun quedó temporalmente congelado. Como respuesta, el Gobierno de la Unión Soviética vio la oportunidad de situarse por delante del bloque occidental, por lo que prestó apoyo a los diseños que presentó Sergei Korolev.

La primera idea del diseñador e ingeniero ruso fue el modelo Sputnik, y se planeó como una contribución al Año Geofísico Internacional que, por iniciativa de la ONU, se estableció en 1957. El primer diseño del Sputnik (del ruso compañero, camarada, o satélite si nos referimos a astronáutica) consistía en una esfera de aluminio que tenía apenas 58 cm de diámetro y que llevaba incorporadas cuatro largas y finas antenas que medían entre 2 y 3 metros; ofrecía la posibilidad de detectar meteoritos, aunque no fue detectado ninguno. El Sputnik fue lanzado el 4 de octubre de 1957, y fue colocado en órbita constituyendo el primer éxito de los soviéticos frente a los ingenieros norteamericanos; cayó sobre la Tierra 92 días después de su lanzamiento y tras haber completado aproximadamente 1400 órbitas alrededor de nuestro planeta. Varias réplicas de este satélite se pueden ver en museos de Rusia, y otra está expuesta en el Museo Nacional Smithsonian del Aire y del Espacio, en Washington DC. Además, un modelo de Sputnik se entregó como regalo a las Naciones Unidas y hoy decora el vestíbulo de sus oficinas centrales en Nueva York.

Estados Unidos, por su parte, también trabajaba en satélites; inicialmente los equipos trabajaban para la Marina norteamericana (en el denominado proyecto Vanguard), pero el primer lanzamiento fue retrasado en muchas ocasiones; posteriormente comenzó un gran esfuerzo con el programa Júpiter, dedicado al Ejército nortemericano, que culminó con el lanzamiento de la sonda Explorer en enero de 1958.

Tras el éxito del Sputnik 1, apenas un mes después durante el cual Korolev y su equipo tuvieron un duro trabajo por desempeñar, la Unión Soviética lanzó la sonda Sputnik 2, aprovechando la conmemoración del aniversario de la Revolución Rusa de 1917. El Sputnik 2 tenía características similares al anterior, pero llevaba un pasajero a bordo: Laika, la primera criatura terrestre en viajar al espacio. Laika (que ladra, en ruso), una perra terrier, disponía de una cabina presurizada donde podía estar acostada o de pie; además, un sistema regenerador de aire le proveía de oxígeno, así como la comida y el agua se encontraban en forma de gelatina. Como decía, este satélite era muy parecido a su antecesor; los datos biológicos e ingenieriles se transmitían mediante un sistema telemétrico que podía enviar datos a la Tierra durante 15 minutos por cada órbita; sin embargo, a diferencia del Sputnik 1, durante la misión hubo ciertas complicaciones: se cree que el fallecimiento de Laika pocas horas después de estar en órbita (en realidad estaba previsto que pudiera sobrevivir 10 días) fue debido a un problema ocurrido en la nave durante el procedimiento de puesta en órbita; el Sputnik 2 cayó a Tierra después de 162 días orbitando nuestro planeta.

La URSS continuó con sus avances en el programa Sputnik con el lanzamiento del Sputnik 3 en 1958; para esta misión fueron necesarios dos intentos ya que el primero resultó fallido. En 1960 el Sputnik 4 fue puesto en órbita con un maniquí humanoide a bordo, para investigar cuál podía ser el resultado de futuros vuelos tripulados. El Sputnik 5 fue lanzado en agosto de 1960 con dos perros, cuarenta ratones, dos ratas y una variedad de plantas; esta nave regresó a Tierra con éxito y además, todas las criaturas que viajaban en ella fueron recuperadas sanas.

Pero aquí sólo hablo de la URSS, ¿no era esto una carrera? Si sólo corre uno vaya competición... pues bien, por su parte, Estados Unidos avanzaba a principios de los años 60 más lento que deprisa en lo que a resultados espaciales se refería. Fueron por detrás de los soviéticos para poner una primera nave en órbita, fueron por detrás de los soviéticos para poner una criatura viviente en órbita...


CONTINUARÁ...

22 de noviembre de 2007

Biografías espaciales...

En el capítulo anterior... comenzaba la narración de la carrera espacial con una pequeña introducción en la que citaba la situación del mundo tras la Segunda Guerra Mundial, la división en dos bloques, el capitalista a un lado y el comunista a otro, y el comienzo de los viajes al espacio de la mano de Wernher von Braun y Sergei Korolev. En el capítulo de hoy sabremos más acerca de la vida de estos dos nombres que jugaron un papel vital en el desarrollo de la ingeniería astronáutica.

Capítulo 2: El duelo entre Wernher von Braun y Sergei Korolev

Como decía, Wernher von Braun había trabajado para el ejército alemán. Su padre era un noble alemán y su madre era baronesa. ¿Cómo se aficionó von Braun a la astronomía? Por un lado, a ello contribuyeron las novelas de Julio Verne y H.G Wells; por otro, una serie de trabajos científicos de Hermann Oberth (“Al Espacio en Cohete”), que animaron a von Braun a estudiar cálculo y trigonometría para comprender la física de la cohetería; y además, su madre, que también era aficionada a la astronomía, le regaló un telescopio el día de su confirmación en la Iglesia Luterana (telescopio cuyas posibilidades von Braun rápidamente agotaría y por ello contruyó, junto con algunos compañeros a los que convenció, un observatorio astronómico con piezas de coche viejo)

Von Braun obtuvo el graduado en Ingeniería Mecánica del Instituto Politécnico de Beclip_image003rlín, y poco después se doctoró en Física por la Universidad de Berlín. Queriendo desarrollar grandes cohetes (su deseo era enviar naves al espacio) se enroló en el ejército alemán para desarrollar misiles balísticos, y con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el alto mando alemán le encargó el diseño de un cohete cargado de explosivos cuyo objetivo sería el de atacar territorio enemigo. El equipo de von Braun diseñó los modelos A3 y A4. Hitler quedó entusiasmado con éste último y ordenó su producción masiva con el nombre de “Arma de represalia número 2” o V2 (del alemán Vergeltungswaffe). Expertos militares afirman que si los alemanes hubieran empleado estos misiles de forma masiva, su ejército habría sido capaz de ganar la guerra.

Pero el objetivo y el deseo de von Braun no era militar, sino espacial. Por ello, cuando en 1945 empezaba a aceptarse que Alemania no ganaría la guerra, comenzó a planificar su futuro en la posguerra. De esta forma, von Braun contactó con los aliados y presentó su rendición ante las fuerzas norteamericanas; en este momento, nuestro protagonista estuvo a punto de ser capturado por los rusos, quienes deseaban integrarlo en el equipo de Sergei Korolov.

clip_image005Trabajando para los norteamericanos, von Braun y su equipo construyeron el misil balístico Júpiter para el ejército, y los cohetes Redstone para la NASA. Estos cohetes serían utilizados por la NASA para los primeros lanzamientos del Programa Mercury. Posteriormente, la NASA encomendó al equipo de ingenieros de von Braun la construcción del gigantesco cohete Saturno, cuyo modelo más grande sería el que pusiera al hombre en la Luna. Von Braun fue nombrado director del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA, y se convirtió en el principal diseñador del Saturno V, modelo que entre 1969 y 1972 llevaría a los estadounidenses a la Luna.

Von Braun se retiró de su labor el 31 de diciembre de 1976. Seis meses después murió afectado por un cáncer incurable. Su colaboración con el ejército nazi y el uso de obreros esclavos durante ese período quedó olvidada con la hazaña de poner a un hombre en la Luna.

El caso de Sergei Korolev presenta similitudes con el de von Braun, si bien es cierto que tiene claras diferencias con éste. Se interesó por los cohetes cuya finalidad eran los viajes espaciales, e impulsó sus ideas con la Academia Rusa de las Ciencias. En 1957, Año Geofísico Internacional, la prensa estadounidense comenzó a divulgar la idea de lanzar un satélite al espacio. Sin embargo, el Gobierno de Estados Unidos no quería gastar millones de dólares en un proyecto de este tipo, por lo que durante largo tiempo permaneció congelado. Pero Korolev sí recibió el apoyo del Gobierno Ruso, gracias al enfrentamiento que éste mantenía con los Estados Unidos; la Unión Soviética debía ser la primera en lanzar un satélite al espacio.

Korolev trabajó en el proyecto Sputnik 1 (el primer satélite puesto en órbita con éxito, el 4 de octubre de 1957), Sputnik 2 (segundo satélite puesto en órbita con éxito, lanzado el día que se conmemoraba el 40º aniversario de la Revolución Rusa, el 3 de noviembre de 1957); el

Sputnik 2 pesaba seis veces más que su antecesor, y llevaba la primera criatura terrestre que tendría el privilegio de observar nuestro planeta desde el exterior: Laika, la perrita espacial. Laika sobrevivió al lanzamiento y la conmemoración de la Revolución Rusa resultó ser un éxito, pero murió poco después debido al agotamiento por el calor. Además, Korolev trabajó en la creación del Sputnik 3, para dirigir posteriormente tanto sus deseos como sus proyectos para alcanzar la Luna.

Korolev y su equipo de ingenieros diseñaron una serie de sondas que se dirigirían a la Luna: la misión Luna 1 intentó impactar contra la superficie lunar pero erró por 6000 km. Luna 2 sí logró impactar contra la Luna, lo que ya en sí constituía una victoria soviética frente a los estadounidenses; Luna 3 fue la primera nave que tomó fotografías de la cara oculta del satélite lunar, hecho que, de nuevo, suponía una nueva victoria de la Unión Soviética en la loca carrera espacial.

clip_image008De cara a misiones tripuladas, plan que comenzó en 1958, Korolev estudió el diseño de una nueva nave denominada Vostok. Su capacidad sería de un único pasajero con traje espacial; cuando se realizaron las correspondientes pruebas, este modelo orbitó 64 veces alrededor de la Tierra, pero falló en el regreso. Se realizaron otras cuatro pruebas con perros a bordo, y las dos últimas fueron éxitos completos; de esta manera, el Gobierno aprobó el envío del primer ruso al espacio: Yuri Gagarin fue el primer hombre que estuvo en el espacio, puesto en órbita en abril de 1961. Después del exitoso vuelo del Vostok de Gagarin, también lograron su objetivo el Vostok 5 (81 órbitas) y el Vostok 6 (con la primera mujer que iba al espacio, Valentina Tereshkova, en el interior).

El trabajo de Korolev continuó con el diseño de una nave que permitiría conectar con otra nave en órbita, la nave Soyuz. Sin embargo el Gobierno entonces dirigido por Kruschev le instó a que continuara con sus logros para el programa de misiones tripuladas. Fue entonces cuando el grupo de Korolev diseñó el Voskhod, un modelo mejorado del anteriormente nombrado Vostok. A bordo del Voskhod 2, Alexei Leonov fue lanzado al espacio y una vez allí realizó el primer paseo espacial, no sin dificultades puesto que el ‘vuelo’casi termina en desastre. Respecto al objetivo de alcanzar la Luna, Korolev trabajó en el diseño del inmenso cohete N-1. Sin embargo no vería su objetivo cumplido.

En diciembre de 1960 Korolev sufrió su primer ataque cardíaco. Los médicos le avisaron de que si continuaba el ritmo de trabajo que llevaba, no viviría mucho más; sin embargo, Korolev lo último que deseaba era que Kruschev retirara el financiamiento de sus programas, por lo que en lugar de reducir su trabajo, empezó a trabajar con mayor intensidad que anteriormente. Padeció de numerosas dolencias, hasta que en enero de 1966 murió, en circunstancias que hasta hace poco permanecieron en secreto.

clip_image012El dato más curioso de toda esta historia puede ser que Wernher von Braun nunca conoció a Korolev; el ingeniero alemán que trabajaba para la NASA nunca conoció a su rival, quien en muchas ocasiones estuvo por delante de él. Von Braun nunca supo, por tanto, a quién se estaba enfrentando. Esto fue debido a que la política iniciada por Stalin y continuada por sus sucesores quiso protegerle de los agentes extranjeros de Estados Unidos. De esta forma, ni siquiera el pueblo soviético sabía quién era el artífice de los logros de su país; tras su muerte, ambos, von Braun y el pueblo soviético, conocieron la identidad de Korolev; su obituario fue publicado en el diario soviético Pravda de enero de 1966, y fue enterrado con honores de Estado en el muro del Kremlin. Como consecuencia de este ocultamiento de su identidad, Korolev nunca recogió el Premio Nobel que le fue otorgado; Krushev rechazó que fuera utilizado este nombre y afirmó que el premio debía ser para el Pueblo Soviético y el Sistema Socialista, por sus logros. (NOTA: la imagen corresponde a una edición del Pravda de marzo de 1917, no es la edición en la que fue publicado el obituario de Korolev)

Tras la muerte de Korolev, Vassili Mishin, mano derecha del anterior, heredó el programa del N-1, que resultó ser fallido. Valentin Glushko le sustituyó hasta que el programa espacial soviético fuera cancelado por Leonid Brezhnev, después de que los Estados Unidos hubieran alcanzado la Luna.

CONTINUARÁ...

[PRÓXIMAMENTE... el tercer capítulo de La Carrera Espacial: "Los inicios de la carrera, 1957"]

17 de noviembre de 2007

"Rumbo a las estrellas"

Comienzo entonces sin más dilación la historia de la carrera espacial con un breve texto introductorio que espero que os guste. He decidido que voy a estructurar la narración en dos partes, donde en cada parte habrá una serie de capítulos divididos en función de la temática que trate.

PROGRAMA DE LA PRIMERA PARTE

- Introducción "Rumbo a las estrellas"

- "El duelo entre von Braun y Korolev"

- "Los inicios de la carrera: 1957"

- "Los primeros vuelos tripulados: el programa Vostok y el programa Mercurio"

- "El primer paseo de Leonov"

- "Objetivo: la Luna"

- "Houston: el Águila ha alunizado"

- Epílogo 1ª parte "Leonov y Apolo 11: ¿hito o mentira?"

INTRODUCCIÓN

Si nos ponemos a hacer una recapitulación en lo que a la carrera espacial se refiere, debemos empezar de forma obligada con los nombres de las dos personas que rivalizaron en los inicios de una vertiginosa competición que dirigió los pasos de la Humanidad más allá de la atmósfera de nuestro planeta, hacia la superficie de nuestro satélite: la Luna.

Era el año 1945 y la Segunda Guerra Mundial estaba llegando a su fin. Los rusos, por una parte, se avecinaban sobre una ciudad de Berlín sitiada y con Hitler en un búnker a punto de terminar con su vida, y Japón había quedado agotada tras el lanzamiento de las bombas atómicas por parte de Estados Unidos. Cuando esta contienda terminó, el mundo conoció de repente un nuevo orden: por un lado, y con Estados Unidos al frente, estaba el lado capitalista, la parte occidental, y por el otro, con la Unión Soviética a la cabeza, se constituyó el bloque comunista. Podría hacer un análisis mucho más detallado del proceso que llevo a este nuevo orden mundial pero no es este mi objetivo; así que, por un momento, supongamos que todo esto sucedió de repente y que el mundo se hallaba enfrentado en dos bloques, lo que daría lugar en unos años al conflicto de la Guerra Fría.

El final de la Segunda Guerra Mundial marcó el inicio de una era de avance tecnológico, tanto en armamento militar, como en los medios de transporte; los científicos desarrollaban armas con un increíble poder destructivo, y a su vez creaban medios de transporte cada vez más veloces. Los avances que podrían ser considerados para el transporte se produjeron sobre todo en industria aeronáutica; se hacían constantes pruebas de velocidad de los aviones, con pilotos audaces expuestos a los peligros de grandes velocidades.

Enseguida los objetivos  de superar barreras de velocidad sobre la faz de la tierra se trasladaron más allá del ámbito puramente terrestre. Los ingenieros comenzaron a mirar con deseo las estrellas, con la intención de enviar naves quizá tripuladas al lá arriba. En Estados Unidos se creó el Programa Espacial de la NASA (en 1958, año en que el presidente Eisenhower firmó el Acta Fundacional ), y al frente estuvo el ingeniero que había trabajado para el ejército alemán Werhner von Braun. La Unión Soviética también desarrolló un Programa Espacial y puso a la cabeza a Sergei Korolev.

CONTINUARÁ...

[PRÓXIMAMENTE... el segundo capítulo de La Carrera Espacial: "El duelo entre Wernher von Braun y Sergei Korolev"]

11 de noviembre de 2007

Nueva Sección

Buenas tardes a todos mis lectores, que empiezan a ser muchos aunque no todos se hagan ver en el día a día por aquí.

Lamento haberos tenido abandonados bastantes días pero desde el día de la sentencia del 11-M no he parado ni un momento, no he tenido tiempo para escribir, y además tampoco sabía de qué podía escribir.

Sin embargo, me he animado a preparar una serie de entradas que abandonan el estilo de artículos de opinión que he seguido hasta ahora. Ya estoy terminando de recopilar y ordenar toda la información que estoy obteniendo del tema que va a dar origen a la que será una nueva sección en este blog: un análisis, eso sí, a mi nivel (es decir, más bien modesto) de la carrera por alcanzar las estrellas, la historia reciente de los viajes espaciales, desde que terminó la Segunda Guerra Mundial hasta la colocación en órbita de la Estación Espacial Internacional.

Porque todo ello no se hizo de un día para otro, fueron necesarios años, vidas y pruebas para llegar hasta donde estamos hoy: en una esquinita del amplio conocimiento que requiere eso tan grande que se hace llamar Universo. Me alegro de presentaros "La Carrera Espacial"; me permito el hecho de plagiarle el nombre al documental de la BBC que vi este verano, el cual ha sido el motivo por el que yo pueda ahora transmitiros los conocimientos del tema que trataré.

Que disfrutéis mucho. Nos vemos con el nº1 de La Carrera Espacial próximamente...