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2 de febrero de 2010

Silencio

Ahora todo el mundo está al borde del abismo, mira hacia abajo

y contempla un infierno lleno de sangre,

ahí están todos esos populares, y socialistas, liberales, intelectuales, y charlatanes…

Otro soldado español ha muerto en Afganistán. Y de repente,

a nadie se le ocurre nada que decir.”

(Parafraseo editado de Rorschach)

Las cosas no van bien.

La superación de los 4 millones de parados desarma las previsiones de nuestro Ministro de Trabajo. Lo importante del retraso de la jubilación hasta los 67 años no es el hecho de los dos años más trabajando, es que no hay dinero para sostener la economía española.

Nuestros políticos, todos, los comunistas, los socialistas, los populares, y los de centro, son una panda de vivecuentos que obtienen la pensión máxima de jubilación con siete años cotizados. Pensemos si este hecho puede darse en un país libre donde sus ciudadanos sean todos iguales ante la ley.

Y ayer se murió un soldado más en Afganistán. Ya nadie grita. No hay voces en la calle. La suavidad anestesiada con la que nos comportamos con este Gobierno me da vergüenza.

Y pena. Muchísima pena.

19 de junio de 2009

Diario de Rorscharch

Malditos asesinos... Malditos bastardos asesinos miserables, cobardes. Les odio a todos y cada uno de ellos.
Descansa en paz, Eduardo. Mi más sincero pésame a sus familiares...

Diario de Rorscharch: 16 de octubre de 1985

"Blake entendió. Lo trató como una broma, pero entendió. Vio los chasquidos de la sociedad, vio a los pequeños hombres enmascarados tratando de aguantar juntos... Vio el verdadero rostro del siglo XX y escogió convertirse en un reflejo, en una parodia"

Me pregunto cómo habría actuado Edward Blake si le hubiera tocado vivir su papel de comediante en el siglo XXI. No sé en qué se habría convertido en este siglo si cuando entendió el siglo pasado se convirtió en una parodia.

"El mundo corre hacia ninguna parte". Los ecos de una frase que no sé si dije yo o escuché en algún sitio resuenan con fuerza en mi habitación. ¿Por qué el mundo debería ir hacia algún lado?, preguntará alguno. No se trata de "ir hacia algún lado" en concreto; no es la meta, sino el camino; no es el adónde caminamos sino el cómo caminamos.

Y vuelvo a gritar que el mundo se pudre, que esto no va a ningún lado. Que ya no recuerdo ni siquiera el nombre de la persona que, enrabietada, destrozó una Herriko Taberna hace unos meses. Yo mismo me pregunté entonces: ¿podría suponer esto un cambio en España respecto al terrorismo etarra? Y ayer recibí mi respuesta. Cruel, implacable. La vida de Eduardo -qué ironía de nombre, ¿verdad?- saltó por los aires y mi pregunta obtuvo su respuesta.

Hoy por la mañana el sol, la esperanza, salió entre los edificios. Apenas unos minutos más tarde las nubes, el mundo real, lo taparon. Oculta esa esperanza, tan sólo puedo ver unos destellos en el pétalo de una rosa roja, en una vela encendida, en una caricia. Muestras de esperanza en un mundo de miseria.

No todo es triste. Se puede disfrutar. Pero todo es una broma. Tiene que serlo para tener sentido; si no, sería absurdo comprobar cómo en un mundo lleno de muerte y destrucción, nos levantamos por la mañana sintiéndonos felices y con ánimo de sonreír.

"...pero no hay cobijo... y el futuro solloza como un tren expreso..."

Eduardo Puelles. Uno más. Y de nuevo, más gritos, más rabia, más dolor, más odio.

Y después, el silencio.

Después, la nada.

15 de mayo de 2009

:-|

Confiésalo.

Esto funciona así, ¿verdad? Yo me enfado, tú me gritas, salen miles de personas a pegar gritos faltando al respeto, despiden a ese director, yo me vuelvo a cabrear, le doy vueltas y después de que otras miles de personas salgan a protestar por lo que los primeros miles de personas hicieron… después de eso, la rueda sigue girando y el mundo se sigue moviendo.

Mañana apedrearán a una mujer en algún sitio de este maldito lugar, alguien cogerá una pistola y le abrirá la cabeza a un niño que se muere de hambre, un marido borracho golpeará brutalmente a su mujer, y alguien pondrá una bomba a favor de la diversidad. Miles de personas volverán a gritar en contra de la barbarie que nos rodea y después, por la noche, volverán al calor de su hogar, a la placidez de sus vidas.

Y pasado mañana… pasado mañana habrá baloncesto y enloqueceré por un instante. Mientras tanto el mundo seguirá su alocada carrera hacia alguna parte, y mi vida continuará más o menos como hasta ahora. Después me volveré a enfadar y volveré a gritar, volveré a escribir y volveré a no entender nada.

Acción-reacción. Sólo que la reacción es inútil.

Es así, ¿verdad?

En efecto, y ahora que lo has descubierto, ¿no eres capaz de sonreír?

No. Hoy no puedo sonreír por esto, es un chiste demasiado enrevesado como para reír. Además, “¿qué esperabas? El Comediante ha muerto…”

30 de marzo de 2009

Requiem aeternum (actualizado)

Ayer por la tarde fui a ver "Watchmen" ("Los vigilantes").

No sé si los que me leen habitualmente conocen mi gusto y afición por las bandas sonoras de todas las películas en general (destacando como en todo algunas de ellas en especial). En ese caso, después de haber leído este breve párrafo, ya lo conocen.

Y es que hay música que es capaz de introducirnos aún más en las escenas que estamos viendo, por encima de cualquier efecto especial que intente engrandecer la película.

Hay veces que yo mismo añado a las cosas que leo música clásica que conozco, o bandas sonoras de otras películas, para cómics, libros, etc.

Pero el domingo mi sorpresa fue mayúscula cuando, tras más de dos horas y media de acción en la película de Watchmen, comencé a oír un breve fragmento de la magnífica obra de Mozart, "Requiem". ¿Y por qué tanta sorpresa? Porque cuando hace aproximadamente un año leí el cómic, y llegué al momento en el que todas las piezas de la historia comienzan a encajar y el pastel, en cierto modo, se descubre, llegó a mi cabeza la misma música de Mozart.

Los compases del coro acompañados por la orquesta, cantando la primera parte de esta obra, el "Requiem aeternum", sonaron en la sala IMAX después de más de dos horas y media de atronador volumen; en ese momento, aunque fue breve (¿tal vez demasiado corto? ¡el efecto de Mozart le daba un toque inigualable a ese momento del filme!) no pude reprimir una exclamación de asombro acompañada de cierta inclinación sobre mi asiento hacia la pantalla, como queriendo captar toda la importancia de la escena y la relación entre la música y la acción.

A continuación transcribo una parte de la letra de esta primera parte (Requiem aeternum) y de la cual se escucha un breve fragmento, como ya digo, en Watchmen (para mí, una gran adaptación de una compleja historia de cómic)

Requiem aeternum (Reposo eterno)

Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.

Te decet hymnus, Deus, in Sion, et tibi reddetur votum in Jerusalem:

Exaudi orationem meam, ad te omnis caro veniet.

Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.

Kyrie eleison

Christe eleison

Kyrie eleison

(Señor, dales el reposo eterno, y haz que la luz brille sin fin sobre ellos.

Dios, en Sion cantamos dignamente tus alabanzas; venimos a Jerusalén a ofrecer el sacrificio.

Escucha mi oración, Señor, y que llegue a todos los mortales.

Señor, dales el reposo eterno, y haz que la luz brille sin fin sobre ellos.

Señor, ten piedad

Cristo, ten piedad

Señor, ten piedad)

Actualizado - Para que no sólo sea leer sino también escuchar:

Gracias por tu colaboración, Manu, siempre es bueno que vosotros también participéis con comentarios e ideas constructivas. He colgado en primer lugar el enlace del vídeo que pusiste en el comentario, que se corresponde con un fragmento de la primera parte del Requiem de Mozart. Por supuesto, y si os interesa, podéis encontrar prácticamente toda la obra partida en diversos vídeos por youtube.