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28 de abril de 2023

El largo camino de vuelta

Mi historia en internet no es la de un chico que tenía pensado dar la tabarra con sus reflexiones durante 17 años. Es la historia de quien abrió un blog en un momento dado, y lo mantuvo en línea desde entonces, sin planes ni estrategias previas. Fue en mayo de 2006.

Esta fue la cabecera del blog durante unos meses de 2010. Paisaje de la montaña palentina.

Abrí una cuenta en Blogger y llamé a mi sitio "El Blog del Aficionado". Aficionado a muchas cosas, especialista de pocas por aquel entonces, el nombre era poco atractivo pero muy honesto con lo que quería ser: un rincón mío, en el fondo y en la forma. 

Otras personas de mi entorno se sumaron a la novedad de escribir en línea. La covacha de Superlayo, los viajes de Adan, los retazos, el Faro de la Meseta... La colaboración para el recuerdo con algunos amigos de Badalona que lanzaron el hoy inactivo Blog del Bressol y alguna pequeña crónica de los partidos del Oviedo Club Baloncesto durante la temporada 2010/2011 quedan para el recuerdo. Eran otros tiempos... Aunque no muy lejano, aquel mundo era distinto y nos asomábamos con inocencia y curiosidad a lo que vivimos hoy tras la explosión de las redes sociales. Además, leerse a uno mismo después de unos años permite descubrir cómo el paso del tiempo lustra, lima, erosiona, transforma y también, destruye algunas cosas.

La historia continuó con años en que escribí mucho (92 entradas en 2009...). El juicio por los atentados del 11-M me motivó a escribir a menudo, así como diversos temas de actualidad por aquel entonces. También vivimos un 2008 apasionante en el terreno baloncestístico, con aquel trimestre mágico en que el Joventut de Badalona ganó la Copa del Rey, la Copa Uleb y llegó a las semifinales de la ACB. Aquí vivimos muchos éxitos y algún tropiezo de Rafa, durante ese largo camino hasta hacerse eterno ante las mismas puertas de Roland Garros. Después llegaría el final de la carrera, España ganaría el mundial de fútbol de Sudáfrica, tendría lugar aquella pseudorevolución recordada como el 15M y poco tiempo después, me marché.

Tocó entonces incorporarse a la vida profesional, y desde entonces he vivido en la distancia. Se produjo una larga pausa en el blog (ninguna entrada en 2012...) Vinieron años en que dediqué mucho esfuerzo y energía a crecer en el trabajo. 

Me decidí a volver por estos lares, renombré el blog y lo denominé "Reflexiones personales para un mundo intempestivo". Fue un intento por recuperar las vibraciones de un tiempo que no iba a volver, por mucho que yo quisiera. Fue una lucha que no podía ganar, porque contra el tiempo sólo puede pelearse por permanecer fieles a nosotros mismos y a quienes cuidan de nosotros. Pero fue una pelea que debía tener lugar para entender mejor todo lo que vendría después.

Cabecera empleada durante un tiempo en que este lugar cambió de nombre

El 2020 llegó y marcó un antes y un después en el mundo y en nuestras vidas. Lo que pasó durante y desde entonces, fue y sigue siendo consecuencia de tratar de aceptar que el “antes del COVID” nunca volverá. Muchos seguimos intentando aceptarlo.

En medio de ese proceso, a escasos días de cumplir el 17° aniversario de "El Blog del Aficionado", este sitio recupera su nombre original y nos ponemos de nuevo en marcha. No se trata de volver (no se puede después de tanto tiempo) sino de retomar el camino. 

Con respecto a que merezca la pena o no volver, estoy dispuesto a leer las opiniones de aquell@s que quieran participar en la aventura utilizando (educadamente y sin gritar) la pestaña "Comentarios". L@s más observador@s se habrán dado cuenta de que durante un tiempo -largo- esa pestaña estuvo desactivada.

Son casi 17 años... este blog está a punto de hacerse mayor de edad. A los que seguís al otro lado, después de tantas aventuras, de corazón, gracias. 

Nos leemos.


"¿A que no sabes dónde he vuelto hoy...?"

13 de febrero de 2017

Facebook NO es una red social para profesionales

Hoy en día todo el mundo está obligado invitado a formar parte de una red social. De cualquiera, en uno de sus múltiples formatos, ya sea en el entorno profesional o en el ámbito de las relaciones de amistad y de pareja.

El otro día encontré un artículo que pedía a los usuarios de LinkedIn que guardaran las formas publicando artículos y realizando comentarios procedentes y a la altura de lo esperable en una red social para profesionales. En otras palabras, que hicieran el favor de usar LinkedIn para cosas serias. Leyendo el artículo pensé en algo que estos últimos meses no he podido dejar de observar: el caso contrario al que acabo de citar, es decir, el uso abrumadoramente extendido de Facebook para fines profesionales. Desde convocatorias a reuniones hasta invitaciones a procesos de selección pasando por la creación de grupos de trabajo...

Decidí cerrar mi cuenta de Facebook el 31 de Diciembre de 2016 después de varios meses planteándomelo. Pensé que tres blogs, una dirección de correo electrónico, una cuenta en Google+, otra en Instagram y otra en LinkedIn deberían ser más que suficientes para "existir" online y facilitar que quien me busque en la red, pueda encontrarme.

Pues mi gozo en un pozo: a principios de 2017 entré a formar parte de un equipo de trabajo encargado de un proyecto para este año 2017 y, ¿adivinan qué es lo siguiente que les voy a contar? Mi vida tranquila sin Facebook (no es nada personal, señor Zuckerberg) se terminó hasta que por culpa del equipo de trabajo fui obligado invitado a crearme una cuenta. Cuando me negué la primera vez y me preguntaron por qué, aparte de porque no quería (¿ahora hay que justificarse por no tener perfil en una red social? ¿Dónde estás, Aldous Huxley?) añadí que la había cerrado por motivos personales. Cuando propuse crear un grupo de LinkedIn, o un blog privado, o un grupo con nuestras direcciones de correo, o incluso (en mi empeño por no volver al redil del señor Zuckerberg) un grupo de WhatsApp, me miraron como a un marciano diciéndome que Facebook es más cómodo porque "todo el mundo tiene una cuenta". "Pues yo no tengo", respondí en un último acto de valor.

Pero mi sentencia ya estaba escrita. La presión de la mayoría me empujó a crearme una cuenta, sencilla y que cerraré a finales de año, para no quedarme al margen de posibles avisos e informaciones importantes. Sin embargo, me empeñaré en recordar día sí y día también que Facebook NO es una red social para profesionales y que NO me parece el contexto para hablar de trabajo (a no ser que nuestro trabajo tenga relación con Facebook

Termino estas líneas con una extraña sensación: la de que si no estoy en Facebook, no existo. ¿Cuánta gente tiene una cuenta en Facebook solamente porque "todo el mundo tiene una"? Tal vez, en pleno siglo XXI Vicente sigue yendo adonde va la gente, con independencia de la naturaleza del lugar.

12 de enero de 2017

Star Wars: despertar y crecer...

(Esta historia contiene detalles de la trama, incluida la de Rogue One: Una Historia de Star Wars)


Fui al cine a ver Rogue One. Al terminar la película tuve dos impresiones contrapuestas.

Por un lado recordé la sensación que tuve al ver el tráiler de El Despertar de la Fuerza poco antes de su estreno. Recuerdo cómo se me pusieron los pelos de punta al ver que los Ala X volaban de nuevo a velocidad de vértigo. Aquel tráiler me devolvió atrás en el tiempo, a aquel irrepetible momento en que fui a ver por primera vez Una Nueva Esperanza, en algún cine de Madrid con mis tíos, con ocasión de la reedición y reestreno de la trilogía original en los 90.


Las expectativas que aquel tráiler despertó en mí fueron muchas, demasiadas cuando me acuerdo de la sensación que me quedó al terminar la película. La película me había gustado porque La Guerra de las Galaxias me gusta en cualquiera de sus versiones; cómics, videojuegos, juegos de mesa, juguetes, bandas sonoras, series, películas. Pero, en sí, me quedó una especie de vacío, una rara sensación mezcla de indiferencia y necesidad de volver a ver la película para encontrar lo que me había perdido.


Así que meses después volví a ver El Despertar de la Fuerza, ajustando las expectativas y olvidando toda posibilidad de que fuera capaz de hacerme sentir lo que las películas originales consiguieron. No enganché con los protagonistas -¿de verdad podemos aprender a manejar el alma sagrada de los Jedi en apenas unos minutos?- no me gustó el Nuevo Yoda -¿de verdad había que poner a un Nuevo Yoda?- la muerte de Han Solo me pareció una frívola salida de pata de banco para uno de los personajes más emblemáticos de la historia del cine de aventuras -¿cómo se puede pillar en tal renuncio a un cazarrecompensas de la talla de Solo?- y el malo tiene cara de adolescente con problemas de conducta -empezamos deteniendo disparos láseres y luego somos incapaces de pelear contra un novato...-

Por otro lado recordaba el cuadro clínico que traía yo cuando me senté a ver el tráiler de Rogue One. Lo hice con la curiosidad de ver cómo retrataba la factoría Disney algo que tantas veces había imaginado de pequeño, ver al Imperio construyendo su arma total y definitiva (y estoy seguro de que no fui el único) Curiosidad aparte, mi maleta de expectativas iba, a consecuencia de lo antes descrito, vacía, incluso después de ver el tráiler.


Quizá por eso disfruté de los últimos tres cuartos de hora de película como un niño. Me gustó, particularmente, el momento en que la película se convierte en un homenaje -buscado o no- a esas películas de guerra que nos narran una misión de infiltración con probabilidades nulas de supervivencia para los protagonistas. Los héroes de esta historia son de carne y hueso -mejor o peor interpretados, mejor o peor desarrollados- y se vuelven tanto más vulnerables cuanto más avanza la película. Después de un principio lento, tedioso y aburrido que no me gustó nada, la película entra en acción. Tanto, que no se salva ni el apuntador -y por fin, varias películas después, los protagonistas vuelven a ser vulnerables-



Creo que es una película divertida, aunque pienso que una hora y media habría sido mucho más que suficiente para contar la historia. Aun así salí del cine reconfortado con un final emocionante y entretenido -me da igual que los protagonistas no pegasen juntos, ya están muertos-. 

Lo irónico del asunto, pensé mientras salía del cine al frío del invierno, es que no sé por dónde van a salir para estirar el chicle de las otras dos películas que faltan para terminar la nueva trilogía. Pienso que tal vez la historia está demasiado estirada. Estoy convencido de que se han querido contar tantos detalles que, algún día, perderemos el interés por conocerlos. La historia original es, y será, la única original. Y como tantas otras sagas de cine, de música, y de cualquier obra de arte, los intentos por prolongarla no suelen salir bien, y cuando se quiere prolongar demasiado, se suele fracasar.


Claro que, entre otras cosas, para eso tenemos los DVD's, ¿no? Podemos disfrutar de aquel espectáculo como si lo estuviéramos viendo por primera vez. La vida se vive hacia adelante, hay cosas, momentos y sensaciones que son irrepetibles, y si no lo olvidamos... la Fuerza estará con nosotros, quizás y pese a todo, para siempre.


8 de enero de 2017

Felices Reyes

Ayer terminaban las Navidades, mientras los más pequeños disfrutan de los presentes que sus Majestades han tenido a bien ofrecer, y los no tan pequeños se enfrentan ahora a la siempre dura cuesta de enero.
Listo para escribir
Este bendito blog, otrora conocido como El Blog del Aficionado, cumplió diez años el pasado 1 de Mayo. Esa fecha pasó sin pena ni gloria, por circunstancias personales y profesionales -las mismas que me han llevado a no escribir tan a menudo como querría y como antes- así que me he propuesto que el año 2017 retomaré la sana tradición de escribir (comparto de vez en cuando mis apuntes profesionales en Hotels by Javier, pero no es un rincón tan familiar como este)

Estamos apenas empezando nuestro nuevo año, 2017, y tenemos por delante unos meses de lo más interesante; la guerra en Siria va a continuar hasta que de Alepo no quede más que el nombre -pero ya entraré en detalles otro día-, Donald Trump será investido presidente el próximo día 20 -y de la distribución de marihuana dicho día, ya hablaremos más tranquilamente en otro momento-, en Francia tenemos las primarias de la izquierda como aperitivo de las Generales en mayo -más adelante, repasaremos los detalles-, y en España... exacto, lo habéis adivinado. De España ya hablaremos en otra ocasión.

Vientos nuevos en mi blog personal, que cambia de nombre por uno más concreto y menos ambicioso. Creo que no hay mejor homenaje a los diez años que continuar escribiendo, de vez en cuando. Por otros diez años más, contra viento y marea.


Han venido de muy lejos, han esperado tanto
Para terminar prisioneros de un sueño en que todo va mal
En el que la oscuridad de la noche atrapa la luz del día
Y tienes que resistir y luchar por el precio que pagas
                                    (Bruce Springsteen - The Price you Pay)

19 de marzo de 2011

Punto y aparte.

Es esa sensación, la que se tiene cuando se está escribiendo algo importante (pero no "importante"... no... importante de veras), la de sentir que las palabras quedan colocadas expresando perfectamente lo que se quiere decir. Una sensación de satisfacción viendo que nuestras palabras, nuestras piezas, encajan.

Como cuando uno coge un texto escrito por uno mismo, le echa un vistazo de arriba abajo, y párrafo a párrafo lee cosas tan bien escritas que es sorprendente que hayan sido escritas por un aficionado.

Satisfacción.

Lo que, ni más ni menos, siente cada uno al terminar de escribir un párrafo que contiene todas las ideas que debería, dichas tal cual deberían ser expresadas, colocadas en el orden perfecto.

Lo que se siente cuando se termina un párrafo perfecto, se pone el punto y aparte, y se pulsa ENTER.

Y suena, como siempre quise que sonara llegado este momento, Tchaikovsky. Minuto 2.50, la música suena y las notas encajan perfectamente…

Tchaikovsky – Nutcracker – Pas de deux

28 de diciembre de 2010

Un año sin fin (y VI)

En estos últimos días de 2010, cuando todo lo vivido a lo largo de un año inolvidable parece hacerse ya pequeño en mi memoria, una última idea me viene a la mente.


Porque la idea de que un año no tenga fin es una simple utopía que desde el principio carecía de sentido... y sin embargo, qué buen título me sigue pareciendo para englobar estos seis artículos que he escrito.

Así que antes de terminar, y ya que ha sido una de las canciones que más me he repetido durante tantas y tantas mañanas de frío, lluvia y nervios... y ya que es una de las canciones que más me inspira a seguir esos sueños motores de nuestras vidas... cierro con el Boss, y con la canción que recoge un sentimiento tan puro como difícil de explicar.

Espero que todos encontremos nuestra Carretera del Trueno... y tengamos el valor suficiente para recorrerla.

 

THUNDER ROAD (by Bruce Springsteen, on BruceSpringsteen.net)

The screen door slams
Mary's dress waves
Like a vision she dances across the porch
As the radio plays
Roy Orbison singing for the lonely
Hey that's me and I want you only
Don't turn me home again
I just can't face myself alone again
Don't run back inside
darling you know just what I'm here for
So you're scared and you're thinking
That maybe we ain't that young anymore
Show a little faith, there's magic in the night
You ain't a beauty, but hey you're alright
Oh and that's alright with me

You can hide 'neath your covers
And study your pain
Make crosses from your lovers
Throw roses in the rain
Waste your summer praying in vain
For a savior to rise from these streets
Well now I'm no hero
That's understood
All the redemption I can offer, girl
Is beneath this dirty hood
With a chance to make it good somehow
Hey what else can we do now
Except roll down the window
And let the wind blow back your hair
Well the night's busting open
These two lanes will take us anywhere
We got one last chance to make it real
To trade in these wings on some wheels
Climb in back
Heaven's waiting on down the tracks
Oh oh come take my hand
Riding out tonight to case the promised land
Oh oh Thunder Road, oh Thunder Road
oh Thunder Road
Lying out there like a killer in the sun
Hey I know it's late we can make it if we run
Oh Thunder Road, sit tight take hold
Thunder Road

Well I got this guitar
And I learned how to make it talk
And my car's out back
If you're ready to take that long walk
From your front porch to my front seat
The door's open but the ride it ain't free
And I know you're lonely
For words that I ain't spoken
But tonight we'll be free
All the promises'll be broken
There were ghosts in the eyes
Of all the boys you sent away
They haunt this dusty beach road
In the skeleton frames of burned out Chevrolets

They scream your name at night in the street
Your graduation gown lies in rags at their feet
And in the lonely cool before dawn
You hear their engines roaring on
But when you get to the porch they're gone
On the wind, so Mary climb in
It's a town full of losers
And I'm pulling out of here to win

23 de diciembre de 2010

Un año sin fin (V)

“Gestas deportivas”

No puedo hacer un repaso de algunos acontecimientos deportivos sin olvidarme de EL Mundial. Pero eso vendrá más tarde.

Si tengo que recordar un momento deportivo que haya significado especialmente algo para mí de este año, al margen del gol de Iniesta, me quedo con tres: el Roland Garros, Wimbledon y US Open conquistados por Rafael Nadal en los meses de junio, julio y septiembre, respectivamente.

Creo que las lágrimas de Nadal tras ganar a Soderling en París dicen mucho de lo que significó para él volver a alzar ese trofeo. Ya hablé el otro día de la importancia de creer en uno mismo; sin embargo y pese a la fuerza mental que parece tener este campeón, hasta él pareció dudar de sí en su terreno favorito. Y al final, al volver a ganar, no sólo a su rival sino a los fantasmas que le acompañaban, no pudo evitar derramar las lágrimas de la victoria.

Unas lágrimas que no se pueden contener.

Rafael Nadal, primero del mundo y Campeón en París (rtve.es)

La final de Wimbledon 2010 no tuvo nada que ver con la que se vivió hace dos años entre Roger Federer y Rafael Nadal. Rafa reconquistó el título en la Catedral del tenis frente a un Tomas Berdych que nada pudo hacer. En esta ocasión no hubo parones por lluvia y el partido no se resolvió en el último suspiro…

Nadal confiesa que es "más que un sueño" ganar su segundo Wimbledon (rtve.es)

Y terminando este repaso de la temporada 2010 de Rafa, un último momentazo: le costó mucho tiempo, sacrificio y esfuerzo llegar en buenas condiciones a este torneo, pero finalmente lo consiguió. En septiembre de 2010 Nadal desplegó su mejor tenis para vencer a Novak Djokovic en la final del US Open.

Fue la madrugada del 14 de septiembre cuando el joven tenista español levantaba una Copa que se le resistía. Una Copa que le convertía en una leyenda viva del tenis: posee la corona de Grand Slam (campeón de Australia en 2009, pentacampeón de Roland Garros -2010, 2008, 2007, 2006, 2005-, bicampeón de Wimbledon -2010, 2008-), tres Copas Davis (2009, 2008, 2004), más una medalla de Oro olímpica (Pekín 2008)

Nadal gana el US Open y se convierte en leyenda (rtve.es)

Y después de este resumen personal (que no es el mejor pero no me encontraba inspirado para escribirlo de otra manera…) inserto a continuación y para el recuerdo algunos vídeos grabados durante la final del Mundial. Representativos de lo que se vivió en nuestro país entre el 11 y el 12 de julio de 2010. Un momento único y para la historia.

“Hijo, yo vi a España ganar el Mundial de Fútbol (y la Eurocopa)”

 

 

 

19 de diciembre de 2010

Un año sin fin (IV)

Hoy dejo de lado las grandes reflexiones que predominaron en las tres publicaciones previas, y traigo una pequeña historia que me hace pensar que a veces, las cosas más simples se explican de la manera más sencilla.

“Las conchas de Santiago” - “Les coquilles de Santiago”

Este verano viví la inolvidable experiencia de repetir el Camino de Santiago. Seis años después, quedando muy atrás el 2004, volvía a dirigir mis pasos hacia la tumba del Apóstol… los motivos por los que iba eran distintos a los de la primera vez; los momentos y las experiencias vividas, también lo fueron… los “Walkmen” lo saben bien.

L’été dernier j’ai répété l’expérience du Camino de Santiago. Six ans après la première fois que je suis marché à Santiago, l’année 2004, je suis allé encore une fois en pèlerinage… les motifs par lesquels j’ai fait le Camino cet année étaient différents; les moments et les expériences qu’on a eu ont été différents aussi.

Una de esas experiencias fue conocer a un grupo de peregrinos franceses con quienes pude compartir hasta la última cena juntos en Santiago.

Une de ces expériences a été la connaissance d’un groupe de pèlerines françaises, avec qui j’ai pu partager aussi la dernier soirée à Santiago.

En la etapa del Camino Primitivo que nos llevaba desde Fonsagrada a Cadavo tuve una larga conversación con una chica francesa a la que, en un momento de nuestra charla, le dije: “Nunca supe por qué las conchas de los mojones cambian de sentido cuando los peregrinos llegamos a Galicia” (ya en Galicia, la dirección de las conchas en los mojones la marca la propia valva, mientras que desde cualquier otra parte y hasta que alcanzamos el territorio gallego, la dirección la marca el gozne o ligamento elástico de la concha)

À l’étape du Camino Primitivo qui nous porte de Fonsagrada jusqu’à Cadavo j’ai eu une longue conversation avec une fille française, à qui j’ai dit, dans un moment de notre bavardage: “J’ai jamais compris porquoi les coquilles des bornes changent sa direction quand on arrive à Galicia”

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La chica me contó la siguiente historia como posible explicación. Sencillamente… me encantó.

La fille a raconté l’histoire suivante à mode d’explication. Simplement… j’ai aimé cette explication.

“Eso es porque en la concha de Santiago están representados, de alguna manera, todos los Caminos . Cada estría representa un Camino. Antes de llegar a Galicia las estrías son los Caminos que nos llevan hasta Compostela, por eso la dirección la marca el gozne de las conchas de los mojones. Y a partir de Galicia la dirección la marcan las estrías de las conchas, porque una vez que llegamos a Compostela nuestro Camino continúa en todas direcciones, sea cual sea la que tomemos”

“C’est comme ça parce que dans la coquille de Santiago se sont representés tous les Chemins. Chaque vergeture répresente un Chemin. Avant d’arriver à Galicia, les vergetures sont les Chemins qui nous portent jusqu’à Compostela, c’est pour ça que la direction est déterminé par le gond de la coquille des bornes. À partir de Galicia la direction est déterminé par les vergetures des coquilles, parce qu’une fois que nous sommes arrivés a Compostela notre Chemin continue en toutes directions, n’importe laquelle on prenne”

Un abrazo muy especial a todos los peregrinos a quienes conocí este verano.

Tout le meilleur pour tous les pèlerins que j’ai connu cet été.

17 de diciembre de 2010

Un año sin fin (III)

An’ when your back’s against the wall

Just turn around an’ you will see

I’ll be ther to catch your fall

So have a little faith in me

(John Hiatt – “Have a little faith in me”)

“Saborea TUS triunfos”

Una mañana de junio de 2010 me desperté con una tensión que ya era habitual… tenía la tranquilidad de haber terminado los exámenes y el nervio de quien está esperando los resultados. Nervio de quien espera esos resultados.

Por no entrar ahora en una narración épica de lo que las paredes del pasillo de mi casa vieron y oyeron cuando me dieron la última nota de la carrera (cuando Nocioni falló su lanzamiento en 2006 fue la segunda vez que más grité por casa en toda mi vida) voy entrar en un par de detalles que, con el paso de los meses y la adquisición de una cierta perspectiva, puedo describir.

No os voy a mentir, queridos lectores. Vaya por delante que las conclusiones que traigo hoy a colación ya se las dije a una persona muy cercana… pero hoy quiero compartirlas pues por aquí es distinto y, ¿quién sabe? Quizá alguien las encuentra útiles o le resultan interesantes.

En junio me sorprendió la cantidad de personas que acudieron a felicitarme al enterarse de mi Licenciatura; me hizo sentir especialmente orgulloso y reconocido.

Pero después de todo el “ruido” (en el buen sentido) y el jolgorio de las felicitaciones, las emociones y las enhorabuenas (noches –muchas- de celebración y de Graduación incluidas) me quedó una extraña sensación por dentro…

… la sensación de que si diez de cada diez personas estarían dispuestas a dar la enhorabuena cuando las cosas le salen bien a alguien, dos (quizá… ¿tres?) de cada diez estarían dispuestas a hacer el esfuerzo de recordarle a alguien que está pasando por un mal momento lo mucho que vale. Está claro que hay muchos factores más que el mero hecho de “triunfar” o “fracasar”, y también es obvia la importancia de recordar quiénes somos en momentos difíciles… pero también es un lujo contar con personas a nuestro lado que sean capaces de recordárnoslo si nos va tan mal que incluso a nosotros mismos se nos olvida.

Lo cual me lleva a enlazar con otra conclusión, relacionada con nuestras hazañas….

Quizá mañana, querido lector, te levantes y la diosa Victoria esté esperando a la puerta de tu casa (¿Por qué no?) Disfruta esa sensación de alegría por lo conseguido, por lo que ha costado lograrlo; saborea ese instante en el que la adrenalina sube desde el estómago y se transforma en un grito triunfal. Atesora ese momento porque es único y efímero… y sobre todo, porque es tuyo.

Pero nunca jamás olvides que por muy alto que llegues, la Victoria es una diosa caprichosa y amiga de abandonarnos si no la cuidamos.

Nunca jamás olvides que por muy grande que sea la Victoria, lo importante no es llegar sino mantenerse.

En definitiva, en junio de 2010 aprendí que…

Tan importante es una enhorabuena como un “creo en tí” cuando las cosas no van bien…

y el día que triunfes, recuerda…

la satisfacción de lo conseguido no debe ser mayor que las ganas de continuar alcanzando metas.

15 de diciembre de 2010

Un año sin fin (II)

“Mi funeral”

Hace ya mucho tiempo, un amigo me comentó desde sus “Viajes” la idea de crear una entrada explicando cómo me gustaría que fuese mi propio funeral (no se asusten y lean más allá de lo inicialmente siniestro que esto puede sonar)

De mi círculo bloguero más cercano, "La Covacha" fue el siguiente y el único blog que procedió entonces a elaborar una entrada similar.

Lo cierto es que si en un principio me sonó interesante, luego cada vez que me paraba a pensarlo me parecía más una tontería que algo realmente importante sobre lo que tener que escribir.

Hasta junio de 2010... cuando viví una situación que motiva esto que escribo.

Presenciar aquella tarde un funeral por el fallecimiento de una persona muy cercana a alguien que conozco, durante el cual una parte de los asistentes que no pudieron entrar en la iglesia permanecieron a la salida montando una “jarana” de cuidado fue bastante doloroso. Especialmente lamentable fue el momento en el que salí para pedir a unas personas que avisaran de que dentro se oía demasiado el ruido de fuera; la conversación de los ancianos a quienes me dirigí era de fútbol…

Si alguien piensa acudir a mi funeral, o a un funeral de alguien cercano a mí, para no respetar el silencio de la vida que nos ha dejado, por favor, que se quede en casa.

Así que mi petición es esa, silencio. Sólo silencio.

El mundo se ha vuelto chiflado, y ya no guardamos las formas ni cuando no nos obligan a acudir a determinados actos.

Aunque tal vez se tratase nada más del reflejo de la sociedad en que vivimos…

12 de diciembre de 2010

Un año sin fin (I)

Goodbye, Ruby Tuesday

Who could hang a name on you?

When you change with every new day

Still I’m gonna miss you…

El otro día hablaba con un amigo sobre el inminente final de este año 2010. Haciendo un repaso de lo que había sido su año me decía “… y ahora viene Javi y hace su balance de 2010…”. Antes de ayer hablaba con otro amigo sobre lo que nos pueden deparar los próximos meses. A ambos les dije lo mismo: “No sé si hacer un balance este año como los que siempre hago cada día de Nochevieja”. El motivo lo saben ellos dos.

Sin embargo, en esta recta final de año me vienen a la mente una serie de momentos y reflexiones que no puedo dejar sin escribir y compartir con vosotros.

“Los años dorados”

Estos días pienso mucho en la organización del mundo, de nuestra sociedad, de las distintas culturas que existen, de esos intereses globales que parecen regir los destinos de los ciudadanos. Pienso mucho en el poder, su organización y consecuencias.

Pero no voy a soltar un rollo filosófico… voy a ser más práctico.

Hace un par de noches pensaba en el final de la era en la que coincidí con un grupo de personas y vivimos momentos importantes. Se podría decir que “hicimos grandes cosas”.

Relacionando ambos pensamientos, este año me di cuenta del poco espíritu de autocrítica que suelen tener las personas que ostentan un puesto de cierta responsabilidad. Me di cuenta de que para notar esa falta no hay que irse muy lejos, ni a partidos políticos ni a grandes multinacionales; se podría decir que me la he encontrado a la vuelta de la esquina.

Ese espíritu de autocrítica que en multitud de ocasiones ayudaría a mantener el mundo, nuestra sociedad o las culturas unidas, ayudaría también a pequeña escala. Pero su ausencia provoca rupturas que a priori parecerían imposibles.

Rupturas como la de un grupo de personas que durante unos años dorados hizo grandes cosas.

Una de las cosas que me ha enseñado este 2010 es, en fin, que un “sí, es cierto, me equivoqué” ayuda mucho más que las mil y una reflexiones que a uno se le pueden ocurrir para justificarse cuando algo no sale bien o no va como esperaba.

Por encima del enfado que a veces me llevo cuando intento ser autocrítico conmigo mismo y percibo que el resto no hace lo mismo… más que con eso, me queda la pena y la nostalgia de esos momentos que no volverán.

Aunque quizá es lo que tienen los años dorados. Terminan de una manera que no hace justicia a lo que llegaron a significar para los que los vivieron.

El párrafo inicial en cursiva es una canción de los Rolling Stones.

Ver vídeo “Ruby Tuesday”

20 de septiembre de 2010

Los fuegos artificiales. El final…

Hasta otra” parecía decirle al verano esta tarde el sol, al esconderse entre los edificios.

Como todo, como siempre, este verano termina. Y sin embargo yo, que normalmente escribo finales en clave de épica, esta vez, queridos lectores, me salgo por la tangente y (por ser sincero con vosotros y conmigo mismo) dejo de hablar de finales.

No voy a escribir aquí que hoy se termina esto, y lo otro, y lo de más allá. No voy a hacerlo porque no hace muchas semanas me di cuenta de que por un tiempo me he cansado de hablar de finales, de términos y de despedidas. Creo que bastante inevitables son algunas pérdidas como para encima hurgar en la herida y regocijarme aún más en otros finales.

Este verano me deja un sabor muy dulce en el paladar pero… un ligero regusto amargo de tanto adiós. Y además, bien sabe el lugar que figura en la foto de aquí abajo que más pena me da despedirme de ese sitio que del verano en sí.

Así que, para continuar con la tangente que me ocupa, y mientras trato de recuperar la inspiración para continuar con la labor bloguera en esta etapa post-universitaria, termino diciendo que cada mañana, cada amanecer, cada vez que el sol sube allí a lo alto… todo, absolutamente todo, de alguna manera, vuelve a empezar.

finverano2010 

Gracias por estar ahí una temporada más. Nos leemos.

14 de septiembre de 2010

Aquí estoy…

… de nuevo, dispuesto a seguir adelante.

sueños

26 de julio de 2010

13. Desconexión

Estamos contentos en la oficina. Qué bien sienta ver que las vacaciones están a la vuelta de la esquina, por fin, después de un año entero entrando y saliendo por esas puertas…

Todavía me acuerdo del día en que mi jefe se presentó el primer día en septiembre con la sandez de la creatividad, la innovación y la nueva sección de “Su vida con Maite”. Ahí estaban los folios blancos encima de mi mesa, esperando que mi cerebro comenzase a funcionar para esa sección. Me pedía que fuera “Divertida pero no demasiado”, ”Realista pero no demasiado”, y algún otro “Requisito pero no demasiado”

Y creo que más o menos cumplí bien con lo que se me había pedido. 13 publicaciones relacionadas con el asunto de Maite han dado para recorrer un año que ya queda atrás. Las emociones están perfectamente memorizadas, los momentos ya son eternos y los sentimientos ya no están a flor de piel sino reposados. Ahora tengo delante de mí algo mucho más estimulante que la pantalla de un ordenador… algo que no es ficción sino realidad.

La mochila de peregrino está descansando sobre el mueble del salón, ya preparada para que el día que hemos pensado me la cargue a los hombros y comience a dirigir mis pasos hacia la tumba del Apóstol. Por fin está a la vuelta de la esquina el día de partida, con una promesa importante que cumplir y con otra tan relevante como ella.

Y en el Camino llegará la desconexión veraniega total y absoluta. Hasta septiembre mi “yo” virtual quedará encerrado en la red, enfriando sus circuitos y descansando sus procesadores.

Felices vacaciones a todos… muchísimas gracias a los que siempre han estado ahí, a los que empiezan a pasarse por aquí, a quienes dejan un comentario, a quienes se conforman con leer las entradas y ver las fotos o los vídeos… muchísimo ánimo en estas últimas jornadas de julio. Ya no queda nada para alcanzar ese descanso que nos hemos ganado todos… aunque sólo sea por el simple hecho de haberse levantado cada mañana y hacer lo que nos ha tocado hacer.

La lección más clara que me llevo de este año, aparte de muchas otras enseñanzas para el resto de mi vida, es una que me dio uno de mis jefes (pero de mis jefes de verdad, no los de esta ficción de “Su vida con Maite”) hace un par de meses:

La vida es muy sencilla. Somos nosotros los que nos la complicamos a lo tonto.

fintemp09-10

- FIN -

19 de julio de 2010

Un último adiós…

Siempre he creído que no debo nombrar a nadie que no sea yo en este blog… y ni siquiera para hacer una mención a título póstumo. Sobre todo por tratarse de un difunto debo guardar el anonimato.

Aunque esto se trate de una bitácora a la que cualquier persona tiene acceso, quiero que hoy esté presente en estas líneas una persona que se nos ha ido.

Una persona grande, humilde, sonriente, amigo de sus amigos, trabajadora como la que más detrás de la barra de un bar. Una persona a la que nunca le dije lo mucho que la quería. Porque no supe cuánto la quería hasta el viernes por la mañana.

¡Cuántas cosas que parecen no tener importancia aprendo en el día a día… y de cuántas cosas me voy dando cuenta con la perspectiva adquirida en la carrera! Una chica me dijo no hace mucho: “si es que al final… hay que disfrutar de la vida porque es breve y cuando te quieres dar cuenta, se termina”. De cuántas cosas nos olvidamos hasta que ya es demasiado tarde…

Me tranquiliza pensar que te fuiste como habías deseado siempre. Me tranquiliza creer que viviste intensamente hasta el último segundo. Pero me entristece tanto sentir que es demasiado pronto para un adiós… me da tanta rabia la sensación de que han quedado cosas en el tintero, cosas que nunca te diré, cosas que nunca viviremos juntos…

Allí arriba, estés donde estés, espero que puedas contemplar todas las muestras de cariño que llegan por todas partes de todo el mundo que te quiere. No pienses en que ya no llegarás a Santiago de Compostela. Me encargaré personalmente de que este verano llegues a darle un abrazo fuerte al Santo. Espero que tu amuleto, el que nos dio la victoria contra Portugal, Paraguay, Alemania y Holanda, siga teniendo efecto… Espero que nunca te olvidemos. Fuiste, eres y serás un gran ejemplo a seguir.

Tengo claro que nadie me va a servir los Sprites & Lima como tú.

Un abrazo grande, fuerte, y eterno, amigo.

Descansa en paz…

… y sonríe :)

9 de junio de 2010

Hay un lugar…

… donde los sueños se hacen realidad…

(Última parte)

7 de junio de 2010

Hay un lugar…

… donde los sueños se hacen realidad…

(5ª parte)

2 de junio de 2010

Hay un lugar…

… donde los sueños se hacen realidad…

(4ª parte)

31 de mayo de 2010

Hay un lugar…

… donde los sueños se hacen realidad…

(3ª parte)

27 de mayo de 2010

Hay un lugar…

… donde los sueños se hacen realidad…

(2ª parte)