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5 de noviembre de 2009

MUY HISTORIA, nº 26 / 2009

Atrevida portada del presente número de MUY HistoriaMUYHistoria066

Este número, correspondiente al último trimestre de 2009 (pues el próximo número llegará ya el 8 de enero de 2010) trata como muy bien dice la portada (que apuesta fuerte mostrando un burka en todo su esplendor) sobre El Islam. Y tiene mucha miga, por lo que probablemente no sea el último artículo que escriba refiriéndome a él.

Hoy voy a detenerme en la página 22, en donde podemos leer una entrevista con el imán de la mezquita madrileña de Abu-Bakr, Riay Tatary, porque me parece muy interesante leer de primera mano este tipo de cosas; en Niza, el verano de 2008, tuve la oportunidad de compartir algunas experiencias con musulmanes, dada la gran cantidad de creyentes del Islam que había por la costa azul francesa. Y me topé con creyentes de todo tipo, un@s más flexibles y otros más estrictos.

Si os parece iré haciendo una serie de “ecos” de las respuestas de Riay Tatary, comento mi opinión al respecto y os invito a que compartáis lo que os parece. Al igual que el resto del contenido de este número y como ya dije antes, creo que esta entrevista en cuestión tiene mucho jugo. Hoy comento una parte de la entrevista y próximamente la otra.

Riay Tatary comienza indicando que el significado de la palabra imán es guía espiritual (el Islam es una religión que no tiene sacerdotes). El imán (nacido en Siria hace 61 años, licenciado en Medicina en la Universidad de Oviedo y Presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España) señala que el Islam “es la religión del hombre. […] Le da unas instrucciones para que viva feliz en esta vida y merezca también la otra. Porque nosotros no ganamos el cielo por la pobreza, el sacrificio o el sufrimiento de esta vida, sino cumpliendo las normas islámicas que te hacen feliz, alegre, abierto, optimista. Islam quiere decir paz, pero no la paz en contra de la guerra, sino la paz interna […]

Creo que Riay Tatary patina (si se me permite decirlo así) en la respuesta a la siguiente cuestión:

“Usted ha dicho que la religión islámica no tiene símbolos, pero vemos algunos, como el pañuelo de las mujeres…”

“Hay unas normas de vestir que en sí no son culto, pero conducen a este proyecto de felicidad, como el fin de conservar el cuerpo y no exponerlo a los demás. Es para proteger la familia, porque ni a una niña ni a una señora mayor se le exige, sólo en la edad en la que se está en la flor y nata de la vida. En realidad, el arte islámico es igual. La Alhambra por fuera, ¿qué es? Una fortaleza. Pero , por dentro, es una alegría tremenda y una finura de ornamentación y belleza.

Creo que exigirle a una mujer que tape su cuerpo y no exhiba su belleza es una restricción muy grande de la libertad del individuo. De esto hablé con un musulmán en Niza. Al respecto me decía: “Una mujer bella entra en un bar, y todos los hombres se quedan mirándola (se entiende que con poco pudor). En cambio, si su vestimenta impide que los hombres aprecien su belleza, la respetarán”. La pregunta es, ¿y por qué en lugar de restringir la libertad de vestimenta de la mujer, el hombre no se limita a admirar su belleza manteniendo el pudor? Como si la mujer fuese un objeto incapaz de hacer por sí misma que otros la respeten como es debido.

Continuará próximamente (El Blog del Aficionado atraviesa momentos que dificultan el mantenimiento del ritmo con entradas elaboradas) ¡Disculpen las molestias!

1 de junio de 2009

MUY HISTORIA, nº 23 / 2009

“Las 50 fechas de España”
Y la última es para el 11 de marzo de 2004

Hay un artículo muy interesante en este número y es el que cita las conclusiones de una serie de expertos en Historia de España a quienes se ha preguntado por las fechas más significativas de la historia de nuestro país.

De las 50 fechas más señaladas hay un podio formado por cinco, que son:

- 12 de octubre de 1492: Descubrimiento de América
- Agosto 218 a.C: Entrada de los romanos en la Península Ibérica
- 19 de julio de 711: Batalla de Guadalete, comienzo de la invasión islámica
- 18 de julio de 1936: Levantamiento militar contra la Segunda República
- 6 de diciembre de 1978: Aprobación por referéndum de la Constitución Española

A este podio le acompañan 45 días importantes más que han marcado, de algún modo y según la opinión de estos expertos, nuestra historia.

Un dato relevante, que es el que por encima de todo lo demás quiero resaltar para este artículo, es que esta pequeña biografía de la historia de España termina –de momento- en una aciaga jornada: la del 11 de marzo de 2004. ¿Cuál fue mi sorpresa cuando abrí la revista y descubrí que mi opinión al respecto coincide con la de estos expertos? Ninguna, pues realmente pienso: ¿ha habido día más importante en nuestra vida desde entonces? ¿Ha ocurrido algo de más trascendencia que la de los atentados de aquella mañana? Lo sorprendente sería que, o bien no estuviera esta jornada entre las más importantes para la historia, o bien figurara en otro lugar que no fuera el último; creo que desde entonces en nuestro país no ha ocurrido nada más importante que los atentados del 11 de marzo como para ser incluido en un lote de 50 fechas trascendentales. Tal vez no sólo por la dimensión del atentado y el grado de drama que alcanzó en aquel momento; sino por el devenir de los acontecimientos en España desde entonces, devenir que aún hoy se encuentra condicionado por tan triste suceso.

El artículo termina así:

Finaliza nuestro calendario en el siglo XXI, con el atentado de Al-Qaeda en Madrid. Es una triste fecha que, sin embargo, demostró la personalidad y madurez de la España actual, muy alejada de aquella balbuceante Península de hace 3.000 años.

Lo primero, destacar la inexactitud de referirse a Al-Qaeda como responsable de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid; sí, hay una serie de condenados como responsables de estos atentados (amén de una marea de absoluciones y “apariciones” repentinas en cárceles de Marruecos de terroristas a quienes se daba por muertos en Iraq), pero los atentados del 11-M no se atribuyen, en su Sentencia, Al-Qaeda.

Y lo segundo y lo que más me ha llamado la atención: ¿qué personalidad y madurez mostró España no sólo en aquel momento sino desde entonces? Porque yo me pregunto: ¿dónde está la personalidad de una sociedad que se deja manipular tan vilmente por los políticos y por algunos medios de comunicación para convertirse en una marioneta que, en lugar de respetar el silencio y el luto por los muertos, sale a berrear consignas políticas en medio de un caos humano, de un esperpento político y de una catástrofe terrorista? ¿Dónde está la madurez de una sociedad que experimenta más alegría y sosiego por la satisfacción electoral, que dolor y tristeza por la pérdida injusta de vidas humanas? ¿Dónde está la madurez de una clase política que se olvidó de buscar la verdad sobre los atentados?

Sí, el 11 de marzo de 2004 es la última –hasta el día de hoy- de las fechas que cambiaron la Historia de España. Desgraciadamente yo lo veo como un día en el cual el comportamiento de nuestra sociedad debería ser motivo de reflexión, más que motivo de orgullo.

Porque hablar de personalidad y madurez para referirse a la sociedad española los días 11, 12, 13 y 14 de marzo, me parece, salvo excepción, mucho decir.

20 de marzo de 2009

Entrevista a Joanna Bourke en MUY HISTORIA. Conflictos crudos: la Segunda Guerra Mundial.

Hay tantas cosas que deberíamos recordar, y tan poca mente para abarcarlo todo...

En el número 22 de la revista MUY HISTORIA se tratan con profundidad varios aspectos relacionados con la Segunda Guerra Mundial. Recomiendo mucho su lectura, ya que la información que contiene es tanta y tan variada (amén de tan fiable como dijo Superlayo en el momento de adquirir este número), que merece la pena echarle un vistazo.

Yo, de momento, voy a detenerme en la entrevista que Fernando Cohnen ha realizado a Joanna Bourke, autora del exitoso libro “Sed de sangre”, y de otros títulos como “La Segunda Guerra Mundial: Una historia de las víctimas” o “Los violadores: historia del estupro de 1860 a nuestros días”. Digo de momento porque tal vez y conforme vaya leyendo la revista me encuentre más cosas interesantes y decida comentarlas por aquí.

Joanna Bourke es especialista en historia social y política de Irlanda en los siglos XIX y XX, tema del que imparte clases en el Birkbeck College, en Londres. En su último libro, “Sed de sangre”, que ha tenido mucho éxito en España según la información de este número de MUY HISTORIA, Joanna se acerca a los soldados, a la actitud y vivencias de éstos durante la Segunda Guerra Mundial, a través de las cartas que les enviaban a sus familiares. Joanna nos descubre así los contrastes entre la brutalidad de los frentes de una guerra total, el placer de algunos de los soldados entregados todos ellos al horror del combate, y el sentimiento de muchos de ellos tras los enfrentamientos; contrastes entre la experimentación del miedo, el placer, el instinto de supervivencia e incluso el recuerdo de los seres queridos, el amor.

Fernando Cohnen realiza preguntas de muy diversa índole a través de las cuales podremos descubrir la interesante visión que ofrece esta profesora sobre el conflicto más crudo, junto con la Primera Guerra Mundial, de la Historia.

REFLEXIÓN PERSONAL

¿Fue la Segunda Guerra Mundial el conflicto más crudo de la historia de la Humanidad? ¿Hasta qué punto pudo haberse evitado? ¿Podría repetirse en un futuro?

No sé responder de forma técnica u objetiva a estas preguntas. Tan sólo puedo plasmar aquí mis impresiones acerca de ellas, puesto que son preguntas que me surgen cuando pienso o leo cosas relacionadas con la Segunda Guerra Mundial. Creo que, como todo lo malo cuando se ve con perspectiva, sí pudo haberse evitado, sin que por decir esto haya que señalar a ningún país como responsable de que pasara lo que pasó. Obviamente Hitler no llegó al poder de la noche a la mañana; empleó algunos años en su proceso hasta alcanzar la cancillería de Alemania. Tal vez, con la comodidad de decirlo desde el tranquilo sofá de mi casa, se hubieran podido detener a tiempo las intenciones de Hitler, pues éste y sus afines nunca ocultaron sus pretensiones de vengar el papel de humillado que le fue otorgado a Alemania al acabar la Primera Guerra Mundial. Afirmando esto, mi punto de vista es que las naciones aliadas (principalmente Francia, Inglaterra y Estados Unidos) no hicieron todo lo posible por evitar el avance de los totalitarismos; tal vez no se decidieron a actuar hasta que la situación era ya alarmante.

A continuación está el tema de la Guerra Fría y el pánico general que, como es lógico y normal, se le tiene al estallido de un nuevo conflicto global que comparta las escalofriantes características de la Segunda Guerra Mundial. Nadie duda que si hoy estallara un conflicto en forma de guerra total, que hiciera implicarse por entero a la mayoría de las naciones, teniendo éstas que dedicar todos sus recursos en ella, y estando en combate no sólo los soldados en el frente sino los civiles en sus casas, las consecuencias no sólo igualarían sino que además superarían y con creces a las de la Segunda Guerra Mundial, en términos de destrucción material, drama humano y mortalidad medida en millones de personas. La potencia de las armas que existen hoy en día podría ocasionar una guerra mundial que durara menos de la mitad de lo que duró la Segunda, y que provocara, sin embargo, daños incalculables (y quién sabe incluso si irreversibles) para la Humanidad. No debemos olvidar lo que ocurrió si queremos que no se repita. Por tanto, dado que hay tensiones a nivel mundial actualmente (en Afganistán, en Gaza, en el Congo, en el Cáucaso, por citar algunos ejemplos) creo que sí, el riesgo de que salte de nuevo la chispa es enorme.

En conclusión debo decir que, hasta donde yo sé, la Segunda Guerra Mundial es el conflicto más crudo y cruel que, junto con la Primera Guerra Mundial, ha habido en la Historia de la Humanidad. Crudo por el ingente volumen de muertos y heridos, por las características de los combates y de los frentes, por su final. Cruel por la manera en que se involucró a civiles, como nunca hasta entonces, pues ni siquiera ocurrió en la Primera Guerra Mundial, había sucedido con la guerra; millones de desplazados, millones de civiles fallecidos, millones de pérdidas humanas; demasiados millones que completan la crónica de un conflicto que cambió el mundo.

Y en la soledad y la calma de mi habitación, quiero pensar que lo hizo para mejor...

NOTA FINAL

Es difícil escribir una entrada de Historia sin dejar de abarcar algunos flancos o temas que pueden resultar también interesantes. Por eso es importante añadir a todo lo que he dicho:

Que el concepto de guerra total no se refiere tan sólo a la Segunda Guerra Mundial, pues ya apareció para referirse a la Primera. (Tal vez –y esto es opinión mía- en la Primera Guerra Mundial las potencias implicadas llegaran a usar todos sus recursos para la guerra sin llegar a involucrar a la población civil hasta niveles tan marcados como ocurrió con la Segunda) No obstante, a lo largo del artículo he hecho referencia a la “guerra total” refiriéndome tan sólo a la Segunda Guerra Mundial porque he partido del libro de Joanna Bourke, situado en ese mismo contexto.

Por lo demás, agradecer a Superlayo el haber echado un vistazo al documento antes de que fuera publicado.